El objetivo del estudio no es sólo elaborar un diagnóstico de la situación actual. Tiene también el carácter de propuesta formativa. Todo el proceso de análisis resumido en los apartados anteriores se destila en una estrategia formativa que se elabora de forma participada con los agentes que han participado en el proceso de estudio anterior.
Por ello se han elaborado cuatro estrategias formativas diseñadas a partir de las conclusiones del estudio y que, a nuestro juicio, apuntan las direcciones fundamentales hacia las cuales dirigir los esfuerzos de formación ambiental hacia este colectivo.
El estudio plantea para cada una de ellas cuales son los objetivos docentes, los materiales formativos necesarios, los perfiles de los alumnos y las modalidades y metodologías formativas adecuadas.
Estas estrategias son las siguientes:
Como era esperable, los resultados del estudio ponen de manifiesto las dificultades que tiene el colectivo de inmigrantes para integrarse. Conocer y manejar una sociedad, muchas veces muy diferente, es un aspecto sobre el que ponen todas sus energías, pero en el que necesitan un fuerte apoyo. No obstante, el medio ambiente, como algo específico y separado de todo lo demás no entra en sus prioridades y siempre será minoritaria la parte del colectivo que se acerque a estas cuestiones.
Sin embargo, en nuestra sociedad el medio ambiente cobra cada vez una mayor importancia de tal forma que muchos modelos de comportamiento, relacionados con estos aspectos, son buenos indicadores de la integración social. En consecuencia, esta estrategia formativa busca reforzar el proceso de aprendizaje e integración social en una de sus dimensiones que sería la del comportamiento ambiental, el cual puede resultar un buen canal para la integración de este colectivo.
Esta estrategia formativa, sin embargo, no concibe los aspectos ambientales como objeto principal del proceso educacional, sino que busca reforzar la integración a través del conocimiento de las reglas ambientales que forman parte de nuestra sociedad. Hay muchas cuestiones que se aprenden culturalmente, de la observación cotidiana y de la convivencia, pero un adecuado planteamiento formativo en este campo puede actuar como facilitador. Un último aspecto a señalar es que el intercambio cultural que puede darse también en cuestiones de sensibilización ambiental puede ser positivo para todos.
En definitiva sería una estrategia horizontal a desarrollar dentro de programas formativos ocupacionales o de inserción sociocultural, en línea con los módulos de sensibilización ambiental a los que obligan los programas financiados por el Fondo Social Europeo, pero con una programación acorde con las necesidades específicas del colectivo.
En el desarrollo de este estudio y partiendo principalmente de los datos obtenidos de las encuestas, hemos detectado un interés de los inmigrantes sobre la gestión ambiental.
Esta tendencia se ponía de manifiesto en distintos apartados de la encuesta y a su vez en diferentes cuestiones; tanto en preguntas donde se sugerían distintos temas de interés personal, como en preguntas abiertas sobre temas de interés para las empresas.
A resultas de estos datos, planteamos esta segunda estrategia formativa basada en la gestión ambiental en la empresa y orientada a la parte del colectivo con intereses en desarrollar su propio proyecto empresarial (emprendedores), bien a través de una PYME, bien como autoempleo o a cuadros medios de empresas.
Esta estrategia se apoya en programas donde el conocimiento de la legislación ambiental y de los instrumentos de gestión son las piezas fundamentales. A lo largo del estudio se han detectado una serie de sectores en los que se concentran los intereses todos en el campo de los servicios. Esto son las actividades de hostelería, las pequeñas empresas de limpieza, los servicios de comunicación (locutorios) y las pequeñas actividades comerciales.
Si analizamos los datos estadísticos de la distribución de edades de la población inmigrante en la Comunidad de Madrid, tenemos que el mayor grupo de edad está comprendido entre los 15 y los 40 años, e igualmente podemos comprobar que hay un número creciente de sujetos cuya edad es inferior a 15 años. Se puede afirmar, que mucha de la población inmigrante que se encuentra en esta Comunidad, está vinculada a colegios e institutos donde sus hijos se educan y forman. De hecho la población de alumnos hijos de inmigrantes supera, según la publicación del Ministerio de Educación y Ciencia “Las cifras de la educación en España. Edición 2005” los 80.000 alumnos sólo en la Comunidad de Madrid, suponiendo una cifra que se aproxima al 9%.
La población inmigrante que llega, no lo hace de vacío. Su cultura, sus costumbres, su forma de entender la vida y disfrutarla, así como su percepción y relación con el medio ambiente, son aspectos que transmiten a sus hijos. Paralelamente a la educación que reciben los niños en sus casas, están recibiendo otros valores, actitudes y conocimientos en la escuela. De hecho una de las líneas en que se está trabajando específicamente dentro de todos los centros educativos, por normativa del Ministerio de Educación, es la educación ambiental. Se trabaja, como eje transversal de todas las áreas, por lo tanto se le da un enfoque multidisciplinar. Sin embargo, muchos de estos padres que proceden de otras culturas tienen unas actitudes y valores medioambientales diferentes a los nuestros que en muchos casos resultan positivos y comprometidos con el entorno.
Ante situaciones de integración deficiente pueden producirse conflictos entre las diferentes actitudes, valores y comportamientos procedentes de cada ámbito (el familiar y el del centro educativo). Sin embargo precisamente estas diferencias tienen el potencial de constituir un elemento extraordinariamente enriquecedor. Si desde el ámbito de la escuela, pudiéramos crear un entorno propicio donde compartir experiencias, hablar de nuestras percepciones, pensar en actuaciones positivas hacia el medio ambiente etc., no solo trabajaríamos intensamente en uno de los principales problemas de la población inmigrante, que es la integración, sino que al asumir algunas de los aspectos de la cultura inmigrante, le daríamos un valor añadido a nuestra propia cultura. En resumen, nos enriqueceríamos por ambas partes.
Por ello esta tercera estrategia formativa plantea actividades complementarias a las que se desarrollan en los centros educativos, en centros con un elevado porcentaje de población inmigrante y con el doble objetivo de fomentar la concienciación y sensibilización ambiental en los padres y alumnos y de facilitar la integración de los colectivos a través del intercambio de experiencias.
Esta última estrategia pretende utilizar la formación que reciba la población inmigrante en temas medio ambientales como un instrumento en la cooperación para el desarrollo. El punto de partida de la misma es situar a la inmigración y su problemática en un contexto mucho más amplio que en el de la sociedad madrileña. Considera al inmigrante como un sujeto que mantiene relaciones familiares y sociales con su país de origen, que en ocasiones tiene aspiraciones de regresar y que trasmite y lleva consigo no sólo su bagaje cultural originario sino todo el aprendizaje realizado en la sociedad en la que ahora mismo intenta integrarse. En definitiva es un agente muy importante en el propio proceso de cooperación, aunque en muchas ocasiones se infravalore su importancia.
En estos casos, las diferentes formas de entender los recursos naturales y el medio ambiente, de gestionar la problemática ambiental y de desarrollar políticas y actividades activas en esta materia puede realizar un papel interesante tanto si ellos deciden volver, como mientras se encuentran aquí. Este proceso de dialogo intercultural es de interés para en el planteamiento más sostenible de los negocios así como para el propio devenir de las sociedades.
Esta última estrategia pretende dar soporte al proceso de dialogo del inmigrante con su sociedad de origen, facilitar su comunicación con el entorno social de procedencia para favorecer el desarrollo de actividades formativas conjuntas de las que puedan salir proyectos de cooperación. El inmigrante actúa, en este marco como, agente de concienciación y sensibilización, al tiempo que como actor del proceso de desarrollo en su lugar de origen.
Acciones gratuitas dirigidas a trabajadores activos de PYMEs y profesionales autónomos relacionados con el sector medioambiental que desarrollen su actividad en Madrid y Extremadura. "Acciones cofinanciadas por el Fondo Social Europeo en un 70% (para Objetivo 1) y un 45% (para Objetivo 3) y por la Fundación Biodiversidad, en el marco de los Programas Operativos de "Iniciativa Empresarial y Formación Continua” 2000-2006" El Fondo Social Europeo contribuye al desarrollo del empleo, impulsando la empleabilidad, el espíritu de empresa, la adaptabilidad, la igualdad de oportunidades y la inversión en recursos humanos.
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